¿Qué hace a un líder? Resumen artículo de Daniel Goleman, PhD.
Todos
conocen la historia de una persona altamente inteligente, con muchas
habilidades, que fue ascendido a una posición de liderazgo sólo para fallar en
ella. También conocemos alguna persona que no posee las mejores habilidades
técnicas pero que pero que fue ascendido a una posición similar donde
literalmente, la rompió con su liderazgo.
Goleman
propone en este ensayo que los líderes más efectivos son similares en una forma
crucial: todos poseen un alto componente de inteligencia
emocional. No es su coeficiente intelectual, ni su conocimiento técnico,
más que eso, este nuevo concepto de inteligencia es una habilidad sine qua non entre los líderes exitosos
de todo tipo de organizaciones.
Goleman
al entrevistar a diferentes individuos que trabajan en diferentes compañías,
demostró que la inteligencia emocional es dos veces más importante que el
coeficiente intelectual y las habilidades técnicas, para trabajos de cualquier
nivel, tomando más importancia conforme se es más importante en la empresa.
Goleman
distingue 5 características que los líderes con un alto nivel de inteligencia
emocional poseen:
1. Conciencia de sí mismos.
Goleman
caracteriza esto como conocer las reacciones emocionales, las destrezas y
debilidades de uno además de como afectan a los que me rodean. Las personas con
alta conciencia de sí mismos saben que los motiva, cuales son sus valores y
metas en la vida, también pueden hablar
de ellos abiertamente, sus miedos y en aquello que son fuertes.
Buscan
constantemente crítica constructiva de sus pares y subordinados en busca de
hacer mejor las cosas, tienen la capacidad de reírse y sacar provecho de sus
propios defectos. Son personas honestas con ellas mismas y con otras personas.
2. Autorregulación
Los líderes controlan y redirigen
sus emociones fuertes e impulsos y las canalizan como energía de trabajo. Los
impulsos biológicos llevan nuestras emociones, los líderes son maestros en
manejar sus emociones. No son prisioneros de sus emociones. No son impulsivos
en sus decisiones, se toman un tiempo para pensar detenidamente. Son personas
integras.
Saben controlar su enojo y crean un
ambiente de personas que controlan sus emociones a su alrededor, pues ellos
parecen no enojarse por nada. Esto aumenta su productividad. Se aproximan con
calma a sus subordinados entregando crítica constructiva ante cualquier
fracaso, de una manera amable, explicando claramente su punto de vista, en vez
de gritando.
Se adaptan con facilidad a los
cambios y no se alteran por ellos. Trabajan por adaptarse a las nuevas tecnologías
que surgen con el avance de la sociedad.
3. Motivación.
Son personas que quieren lograr
cosas sólo por lograrlas. Tienen pasión por el trabajo que hacen y por nuevos
desafíos en este, buscan lograr alcanzar sus metas e ir más allá de lo que se
espera de ellos. Siempre buscan formas de hacer mejor las cosas. Rastrean
constantemente su progreso personal y el de su equipo de trabajo.
Son apasionados por el trabajo,
buscan desafíos creativos, les encanta aprender cosas nuevas, no buscan premios
(mejor paga, ascender, status) sino más bien buscan lograr sus metas. Son
orgullosos del trabajo bien hecho.
Se mantienen optimistas aún cuando
las cosas van en su contra. Combinada con la autorregulación les permite
superar la frustración y remontar situaciones adversas. Son altamente
comprometidos con su organización. Establecen altos estándares de rendimiento
para ellos mismos y trae como consecuencia que su equipo también trabaja bajo
altos estándares. Lideran a través de la acción más que a través de las palabras.
Contagian a su equipo de sus ganas de superar las metas y de realización de un
trabajo excelente.
4. Empatía.
De todas las destrezas de
liderazgo, la empatía es la más fácil de reconocer. Sin embargo, la palabra
empatía no parece tener mucha relación con los negocios. Pero no hay que tomar
la empatía en el sentido de que “yo estoy bien, tú estás bien”. Para un líder esta
característica no significa adoptar las emociones de otras personas como suyas
propias, sino que más bien implica la considerar las emociones de las personas
que están a su cargo para la toma de decisiones inteligentes.
Goleman considera la empatía
importante por tres razones, en primer
lugar cada vez más se trabaja en equipo, con esto surge la necesidad del líder
del equipo de tener muy en cuenta la estabilidad emocional de sus empleados y
subordinados en su toma de decisiones. En segundo lugar por el rápido avance de
las relaciones internacionales comerciales, aumentando las relaciones
multiculturales, donde la empatía es una habilidad clave para la correcta
comunicación entre dos personas totalmente distintas, en virtud del fenómeno de
la globalización. En tercer lugar por la necesidad de las empresas de retener a
las personas talentosas, cuando esas personas las dejan, se llevan el
conocimiento de la empresa con ellos.
5. Habilidades Sociales.
Junto con la empatía son las
habilidades para manejar las relaciones con otras de la inteligencia emocional,
mientras que las tres primeras son habilidades para manejarse a uno mismo. Las
habilidades sociales no son tan simple como suenan. No sólo implica ser
amigable, sino que significa ser amigable con un propósito: Mover a la gente en
la dirección que uno desea, ser persuasivo, lograr contagiar el entusiasmo por
un nuevo proyecto o bien, lograr un acuerdo transversal respecto de una
estrategia de marketing.
La gente con buenas habilidades
sociales tienen facilidad para encontrar terreno en común con otras personas de
todos lados, ellos saben que no pueden sacar el trabajo importante solos, por
lo que tienen una red de contactos listas cuando necesitan tomar acción.
Las habilidades sociales suelen ser
la vorágine de las otras habilidades de la inteligencia emocional. Generalmente
se presenta cuando la persona ya es consciente de sí misma, se autorregulan,
son motivadas y pueden empatizar con otros individuos.
Aquellos que tienen habilidades
sociales desarrolladas son generalmente quienes manejan los equipos, son
excelentes persuadiendo a otras personas, con buenas razones de por qué la
forma que ellos proponen para trabajar es mejor. Su pasión por el trabajo se
contagia y están enfocados en buscar soluciones. Generalmente se llevan bien
con personas de todas partes de la compañía independientemente de su sección,
por lo que ante cualquier adversidad pueden recurrir a cualquiera de estas
personas en busca de ayuda. En definitiva, manejan sus relaciones
efectivamente, no hablan mal de otras personas y constantemente motivan a otros
a realizar un mejor trabajo.

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